jueves, noviembre 02, 2006

A los hechos me remito (3)

Todos hemos visto la paliza que le propina un "estudiante" a un profesor cuando éste le pilló fumando y quiso quitarle el paquete de tabaco. Pobre e ingenuo profesor. Aún no ha aprendido que los nuevos jóvenes somos como los felinos: El simple hecho de mirar a los ojos se considera un acto de provocación. ¿Te vas a atrever a quitarle el vicio de sus manos? Es como quitarle la comida a un oso. Por supuesto el profesor NO TIENE DERECHO a meterle el guantazo que se merece dicho mequetrefe putrefacto de la sociedad, porque si así lo hiciera acabaría pagando una gran multa o en la cárcel, vete a saber por dónde le dará al juez con la ley en la mano.

Que la ley es una mierda ya todos lo sabemos. Que no hacemos nada por evitarlo también lo sabemos, lo aceptamos y lo promulgamos. ¿Para qué vamos a hacer nada? Como si una sola persona pudiera cambiarlo todo... A este tipo de personas les digo que el dia que un millón de hormigas le ataquen se acuerde de sus palabras.

No es justo porque sea ley. Debe ser ley porque es justo.

Para rematar la faena: "Tres niñas de 13 años rompen la pierna a una compañera de instituto". Así reza el último titular de la nuestra funesta juventud incívica. ¿La culpa? De todos. Pero sobre todo la ESO, esa reforma de nuestro querido ex-presidente Felipe González, y la ley del menor, la maravillosa ley de nuestro querido ex-presidente Aznar. Se juntaron el hambre con las ganas de comer y claro, así nos va.

No hay comentarios:

Publicar un comentario