miércoles, julio 04, 2007

'Sábado Dolce Vita Baby'

"El Descodificador" de el Mundo nos trae un excelente artículo en el que cada palabra que dice tiene mi apoyo al 100%:

Los obispos españoles dicen que, con la asignatura de Educación para la Ciudadanía, el Estado adopta un papel de educador moral que no es propio de un Estado democrático de Derecho. Pobres obispos: no ven Telecinco. Si sintonizasen esa cadena un sábado por la noche, y viesen la sección menorera de 'Sábado Dolce Vita' (22.00 horas), seguro que no volvían a inmiscuirse en las decisiones de un Gobierno laico y legítimo. Y volcaban sus esfuerzos y sus necesidades de impartir conciencia y enseñanza en prender fuego a los platós de Telecinco.

'Sábado Dolce Vita Baby' es todo un infanticidio. Piensen si puede haber algo más sucio que un puñado de inocentes y cándidos infantes de unos ocho-diez años compartiendo escenario con Antonio David Flores, ex guardia civil y ex de Rociíto Carrasco. Telecinco pretende levantar la audiencia inicial de esa bazofia de programa de cualquier manera, y no duda en utilizar a los más pequeños. De paso, hacen cantera. Son 20 niños entrevistando al famosete en cuestión, lógicamente con las preguntas preparadas, sin frescura, sin inteligencia, sin gracia, sin nada que pueda justificar esa utilización tan vil de los niños.

Santi Acosta es el depravado que, no contento con su trabajo habitual, presenta esa afrenta a la humanidad, el entretenimiento, la lógica y, por supuesto, la educación de unos chavales que, hasta que no tengan pleno uso de razón, no merecen formar parte de algo tan sucio como ese programa. Si los obispos se deciden a meter mano a semejante esperpento, yo les hago de monaguillo.

Les transcribo parte de la entrevista, para que se hagan una idea del nivel de perversión al que se puede llegar en un espacio de televisión. Y en el cerebro de quienes consienten su emisión.

- Niño: ¿Tienes novia?
- Ex guardia civil: Sí... y tiene una delantera que ni el Real Madrid.
- Niño: ¿Por qué dejaste la Guardia Civil?
- Ex guardia civil: Cambié de cuerpo (sonrisa picarona).
- Niño: ¿Por qué eres famoso?
- Ex guardia civil: Me convertí en famoso el día en que me casé con la hija de una famosa. Ésa es la conexión.
- Niño: ¿Por qué eres tan guapo?
- Ex guardia civil: Eso es cosa de mis padres, de una noche de mucho amor y mucha pasión.
- Niño: ¿En la tele hay silla de pensar?
- Presentador, interrumpiendo: Hay una silla de pensar que se llama banquillo de los acusados.
Como gracia especial, bromilla tan original como genial, obligan al ex guardia civil a meter la mano, con los ojos vendados, en una pecera llena de ranas. Los niños chillan. El ex guardia civil defeca por última vez: "Os prometo que me he cagao todo, todo, todo enterito".

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