Uno de los motivos que llevan a la muerte a un blog es su desactualización... y desgraciadamente el mío está agonizando. Nunca se habían producido tan pocas entradas en esta página ¿y por qué? Señores: Yo antes era libre. Uno no sabe lo que es la libertad hasta que no la pierde, pero cuando eres joven y estudiante, las tardes eran para tí solo y eso es un tesoro que nadie sabemos apreciar. Podíamos pasarnos la tarde chateando, viendo películas, salir con los colegas, actualizar nuestra página, leer libros, escuchar música, mantener relaciones a distancia a traves de largas conversaciones por el MSN...
Pero todo eso se acaba.
El tiempo se da la vuelta, te mira fijamente y te cobra todo aquel tiempo disfrutado, perdido y ocioso que has tenido. Cuando llegas a cierta edad, ves que tus ideales no sirven, que tus metas y objetivos no se han conseguido y que tus expectativas caen en picado.
Independencia. Emancipación. Palabras con las que sueñan los jóvenes sin saber lo que realmente significan y conllevan.
Soy un esclavo del trabajo y de mi casa. No hay otra cosa para mí en estos meses.
Vivo para trabajar.
Gano para ahorrar.
Trabajo para poder pagar.
Morodo, cuánta razón has llevado siempre:
[...] autómatas son en la ciudad
como robots anda tó el personal:
jornada laboral, a fin de mes cobrar, pagar todas las deudas y vuelta a empezar
y así disfrutar de tu no libertad,
un delincuente tu serás por fumar ganja,
y búscate una novia que te sepa cocinar y planchar
y sea buena para hijos cuidar,
porque que más da lo que puedas opinar
si la vida ya está programá, prepará, diseñá...
recibe bofetás, ese es el plan. [...]
Pero a aquellos que ahora están temblando, pensando en que también pueden caer en las redes de Babilonia, Morodo te manda la advertencia que quizá yo no supe escuchar en su momento:
[...]tú manda en tu vida, no seas suicida,
no sigas la corriente como lo hace la mayoría. [...]
Sé tú mismo. Haz lo que quieras, pero hazlo bien y con cabeza.
Hasta luego.
Pero todo eso se acaba.
El tiempo se da la vuelta, te mira fijamente y te cobra todo aquel tiempo disfrutado, perdido y ocioso que has tenido. Cuando llegas a cierta edad, ves que tus ideales no sirven, que tus metas y objetivos no se han conseguido y que tus expectativas caen en picado.
Independencia. Emancipación. Palabras con las que sueñan los jóvenes sin saber lo que realmente significan y conllevan.
Soy un esclavo del trabajo y de mi casa. No hay otra cosa para mí en estos meses.
Vivo para trabajar.
Gano para ahorrar.
Trabajo para poder pagar.
Morodo, cuánta razón has llevado siempre:
[...] autómatas son en la ciudad
como robots anda tó el personal:
jornada laboral, a fin de mes cobrar, pagar todas las deudas y vuelta a empezar
y así disfrutar de tu no libertad,
un delincuente tu serás por fumar ganja,
y búscate una novia que te sepa cocinar y planchar
y sea buena para hijos cuidar,
porque que más da lo que puedas opinar
si la vida ya está programá, prepará, diseñá...
recibe bofetás, ese es el plan. [...]
Pero a aquellos que ahora están temblando, pensando en que también pueden caer en las redes de Babilonia, Morodo te manda la advertencia que quizá yo no supe escuchar en su momento:
[...]tú manda en tu vida, no seas suicida,
no sigas la corriente como lo hace la mayoría. [...]
Sé tú mismo. Haz lo que quieras, pero hazlo bien y con cabeza.
Hasta luego.
A lo mejor es un mal momento amigo, hay que mantener los espacios propios, o si no muere la escencia personal, la identidad que haz construido durante toda una vida.
ResponderEliminarAdelante con tus opiniones y tu s razones!