viernes, septiembre 19, 2008

La hipocresía de EE.UU.

Condoleezza Rice (la misma que cuando el huracán Katrina arrasaba New Orleans ella se fue a comrpar zapatos en Feragamo, luego al teatro a ver la comedia Spamalot y al día siguiente echó una partidita al tenis con Mónica Seles), ha protagonizado la siguiente noticia:

El contundente discurso pronunciado por la secretaria de Estado norteamericana ante la German Marshall Fund -institución pública que fomenta las relaciones entre Europa y los Estados Unidos- marca un punto de inflexión en las relaciones entre Rusia y Occidente; atrás quedaron ayer los años en los que Washington llegó a encontrar en Moscú un aliado para su campaña global contra el terrorismo islámico. El Putin a quien el propio Bush calificó de «amigo» tras «mirarle a los ojos» ya no existe; en su lugar hay ahora un mandatario al que la prepotencia de unos precios de las materias primas desbocados y patrios complejos no superados han empachado de soberbia, hasta el extremo de atreverse a revivir de nuevo los fantasmas de la Guerra Fría con un peligrosísimo pulso a la Comunidad Internacional a cuenta de Georgia, y sus secesionadas Abjasia y Osetia del Sur. Pero Rusia corre el peligro de atragantarse, y así se lo hizo saber ayer Condoleezza Rice al advertir claramente al presidente Medvedev, mascarón de proa del verdadero patrón ruso que sigue siendo Putin, de que se equivoca si piensa que a las «naciones libres» se las puede amenazar sin mayores consecuencias. Porque Rusia, sentenció Rice en nombre de Occidente, no sólo «no conseguirá su objetivo bélico» sino que afrontará un serio «aislamiento e irrelevancia internacional» que, de momento, comienza por dejar en suspenso su pretensión de unirse a la Organización Mundial del Comercio y a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico. -Internacional

Me produce una profunda indignación que sea EE.UU. el que advierta a Rusia que lo que está haciendo es cagarla y que hable en representación de Occidente sobre las futuras relaciones.

¿Acaso puede EE.UU. recriminar a un país que invada a otro (por muy democrático que sea) cuando EE.UU. lleva AÑOS en Irak y Afganistán, esperando a no se qué para finalizar esas guerras?

¿Acaso puede EE.UU. hablar de moralidad cuando lleva 50 años bloqueando a Cuba y varios años con GUANTANAMO abierto?

¿Tiene derecho EE.UU. a creerse que es el ARBITRO del mundo, hablando por los demás, instalando sus bases militares por todo el mundo y mediando en todos los conflictos?

Pues respondo: NO a TODO.

EE.UU. invadió Irak con la excusa de que Sadám Husseín tenía armas de destrucción masiva y “suponía” una amenaza contra el mundo. Tomó la iniciativa, sin contar con nadie, de invadir al paupérrimo país, derrocar a su dictador y llevarlo a la horca. . . y tras derrochar miles de millones de dólares (que buena falta les haría ahora a los EE.UU. con la crisis que tienen en lo alto), provocar las muertes de 100.000 personas (entre irakíes y estadounidenses) y admitir que no había armas de destrucción masiva hace dos años. . . ¿a qué viene decir que Rusia no tiene derecho a invadir Georgia? Si ha hecho lo mismo que ellos.

Menudos diligentes más prepotentes tiene el país más poderoso. . . pero tiempo al tiempo, porque ellos no paran de mirarse el ombligo mientras CHINA e INDIA se aproximan a su cara con los puños dispuestos a partírsela (¿o acaso creeis que el orden establecido actual perdurará por los siglos de los siglos?)

PD: No apoyo a la invasión de Rusia a Georgia. Y tampoco estoy en desacuerdo con las palabras que EE.UU. le ha dedicado a Rusia (que realmente son las que tienen que decirse)... sino que me indigna que sea EE.UU. el que lo haga siendo el menos indicado.

 




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