Y ya sabemos todos a lo que nos referimos. La nueva disputa entre arte o tortura está cada vez más al rojo vivo. Y es que al ver un video de una manifestación antitaurina me ha dado por pensar de nuevo ¿quién tiene razón?
Pese a que no soy aficionado del toreo, porque nadie en mi familia ha sido pro taurino salvo mi abuelo, intentaré razonar objetivamente los argumentos que tanto un bando como el otro sostienen para intentar llevar la razón.
Los pro taurinos apelan al arte, a la cultura, al espectáculo y a la tradición. Para ser sincero, creo que el toreo es bonito. Creo que lo más bonito del toreo son los carteles y los cuadros.

Pese a que no soy aficionado del toreo, porque nadie en mi familia ha sido pro taurino salvo mi abuelo, intentaré razonar objetivamente los argumentos que tanto un bando como el otro sostienen para intentar llevar la razón.
Los pro taurinos apelan al arte, a la cultura, al espectáculo y a la tradición. Para ser sincero, creo que el toreo es bonito. Creo que lo más bonito del toreo son los carteles y los cuadros.
Verdaderas obras pictóricas y pintorescas, únicas y reconocibles en cualquier parte del planeta. El encuentro entre la bestia y el hombre adornado a más no poder en lienzos y carteles me resulta agradable a la vista. El traje de luces, una plaza, el gentío... quieras que no, el toreo es todo un espectáculo. Repetitivo, pero lo es. Lleva siendo lo que es casi desde el Siglo XVIII, aunque la lidia de toros se remonta a tiempos inmemoriales.
Una fiesta tan característica y tan antigua no puede perderse sin más.
Pero ¿debemos mantener las tradiciones intactas por siempre jamás? Tenemos que admitir que el hombre del Siglo XVIII no estaba en su mejor época. Desde entonces muchas cosas han cambiado, incluído el toreo, pero lo que no ha cambiado es el quid de la cuestión: El maltrato al toro.
Muchos pro taurinos dicen que el toro no se entera de nada. Que no sufre. Y yo digo que eso no se lo creen ni ellos mismos. Ese argumento cae por sí solo cuando decimos que la fiesta termina cuando matan al toro de una estocada (cuando aciertan y lo hacen bien) tras haberlo toreado más de media hora, haberle picado y haberle puesto sus banderillas. Veo al animal cansado y chorreando sangre por el lomo, así que eso de que no se entera de nada...
Sinceramente, el comportamiento del Siglo XVIII no es compatible con la mentalidad del Siglo XXI. El mundo ya es de por sí lo bastante retorcido como para tener que divertirnos viendo a un toro siendo torturado. Parto de la base de que cualquier maltrato físico, y mucho menos a un animal, debería estar totalmente prohíbido. ¿Por qué nadie "torea" a un perro? ¿o a un caballo? A esos animales no, a ellos les queremos.... Tampoco nos los comemos ¿verdad? Aunque en China sí. Todo es cuestión de cultura.
Creo que el problema del mundo del toreo radica en su antigüedad y su nula evolución. No podemos mantener la idea de que en un espectáculo se deba torturar y matar animales. ¿Estamos entonces a favor de las peleas de gallos? Por favor.
No hay que eliminar de un plumazo el mundo de los toros. Menuda barbaridad. Pero tampoco podemos sentarnos y disfrutar del sufrimiento de un animal. Menuda crueldad. Los anti taurinos y los pro taurinos deben ceder un poco cada uno en su terreno y buscar el término medio donde todos queden contentos.
Los anti taurinos deben pensar: ¿Es aceptable que se suelte a un toro en una plaza y lo toreen? Mientras no lo maltraten o lo maten, la respuesta debería ser que sí.
Los pro taurinos deben pensar: ¿Es necesario maltratar y matar al animal para disfrutar del espectáculo? La respuesta debería ser no.
Todos para todos, es lo que propongo. Que disfrutemos de los pasodobles, de los paseíllos, de los trajes de luces y de los capotazos. Admiremos al torero, cual domador de leones en un circo, echar en el ruedo los cojones suficientes como para ponerse frente a un toro y demostrar la habilidad de esquivar valientemente las cornadas de la bestia. Luego que vengan los saltadores portugueses con sus varas y sigan asombrándonos con su maestría de hacer lo que hacen. Y si queremos, pongamos a un banderillero a ponerle banderillas de pega al lomo del toro. Pero después dejémosle marchar. Llevémosle a un matadero donde no sufra la muerte para poder comercializar su carne y hacer del toro un animal más rentable. De esta manera un mismo toro podría participar en varias corridas.
Pero ya está bien de estocadas mortales y maltrato. ESO NO ES UN JUEGO. ESO NO ES DIVERTIDO.
Una fiesta tan característica y tan antigua no puede perderse sin más.
Pero ¿debemos mantener las tradiciones intactas por siempre jamás? Tenemos que admitir que el hombre del Siglo XVIII no estaba en su mejor época. Desde entonces muchas cosas han cambiado, incluído el toreo, pero lo que no ha cambiado es el quid de la cuestión: El maltrato al toro.
Muchos pro taurinos dicen que el toro no se entera de nada. Que no sufre. Y yo digo que eso no se lo creen ni ellos mismos. Ese argumento cae por sí solo cuando decimos que la fiesta termina cuando matan al toro de una estocada (cuando aciertan y lo hacen bien) tras haberlo toreado más de media hora, haberle picado y haberle puesto sus banderillas. Veo al animal cansado y chorreando sangre por el lomo, así que eso de que no se entera de nada...
Sinceramente, el comportamiento del Siglo XVIII no es compatible con la mentalidad del Siglo XXI. El mundo ya es de por sí lo bastante retorcido como para tener que divertirnos viendo a un toro siendo torturado. Parto de la base de que cualquier maltrato físico, y mucho menos a un animal, debería estar totalmente prohíbido. ¿Por qué nadie "torea" a un perro? ¿o a un caballo? A esos animales no, a ellos les queremos.... Tampoco nos los comemos ¿verdad? Aunque en China sí. Todo es cuestión de cultura.
Creo que el problema del mundo del toreo radica en su antigüedad y su nula evolución. No podemos mantener la idea de que en un espectáculo se deba torturar y matar animales. ¿Estamos entonces a favor de las peleas de gallos? Por favor.
No hay que eliminar de un plumazo el mundo de los toros. Menuda barbaridad. Pero tampoco podemos sentarnos y disfrutar del sufrimiento de un animal. Menuda crueldad. Los anti taurinos y los pro taurinos deben ceder un poco cada uno en su terreno y buscar el término medio donde todos queden contentos.
Los anti taurinos deben pensar: ¿Es aceptable que se suelte a un toro en una plaza y lo toreen? Mientras no lo maltraten o lo maten, la respuesta debería ser que sí.
Los pro taurinos deben pensar: ¿Es necesario maltratar y matar al animal para disfrutar del espectáculo? La respuesta debería ser no.
Todos para todos, es lo que propongo. Que disfrutemos de los pasodobles, de los paseíllos, de los trajes de luces y de los capotazos. Admiremos al torero, cual domador de leones en un circo, echar en el ruedo los cojones suficientes como para ponerse frente a un toro y demostrar la habilidad de esquivar valientemente las cornadas de la bestia. Luego que vengan los saltadores portugueses con sus varas y sigan asombrándonos con su maestría de hacer lo que hacen. Y si queremos, pongamos a un banderillero a ponerle banderillas de pega al lomo del toro. Pero después dejémosle marchar. Llevémosle a un matadero donde no sufra la muerte para poder comercializar su carne y hacer del toro un animal más rentable. De esta manera un mismo toro podría participar en varias corridas.
Pero ya está bien de estocadas mortales y maltrato. ESO NO ES UN JUEGO. ESO NO ES DIVERTIDO.
Un comentario técnico: un toro que ya ha sido toreado se vuelve muy peligroso (cada vez se deja engañar menos y va más al hombre). La idea es enfrentar a un animal que sea toreado por primera vez. En el toreo cómico o en provincia suelen volverse a torear ejemplares y eso hace más peligroso el trabajo de los toreros.
ResponderEliminarEl torero es una tradición bella pero muy cuestionable. Lo mejor que he oído al respecto es que es un espectáculo real: no se puede arreglar el resultado como en cualquier otro deporte: el toro no se puede sobornar y si te equivocas hasta te puedes morir.