Desde hace siglos el ser humano cuenta historias que reflejan la sociedad en la que vivimos. Otras veces las historias son de fantasía pero realzan valores que todos conocemos como el amor, la honestidad, la heroicidad o la tiranía. Cuando vemos una película todos tenemos claro quién es el bueno, quién el malo, a quién debemos apoyar u odiar, y sobre todo, reconocemos las acciones que son heroicas o villanas.
Pero me da la sensación de que una vez que termina la película o el libro no aprendemos nada de la historia.
¿Cuántas veces hemos visto el mismo patrón en una película? ¿Por qué no sabemos reconocerlo en la vida real, en nuestro día a día?
Por ejemplo, en toda buena película que se precie que trate del bien contra el mal, prácticamente SIEMPRE el malo tienta al bueno. "Únete a mí y juntos dominaremos la galaxia". Esa tentación NUNCA se produce al revés (como mucho el bueno le dice al malo que abandone si no quiere morir) y sabemos que un intercambio así no funcionaría. ¿Creéis que cuando el malo ofrece al bueno que se una a él es para que se hagan mejores amigos forever? NO, lo hace para quitarse a un opositor, un rival, un enemigo que puede arruinar todos sus planes y que en cuanto acepte esa oferta pasará a un segundo plano donde no estorbe y así poder convertir sus malvados planes en realidad.
Mientras tanto, el bueno no sólo tiene que luchar contra el villano poniéndose en su camino, sino que tendrá que lidiar con amigos que luchan en su bando y se sienten tentados por la llamada del poder, de rendirse, de no luchar más. Amigos que crean un conflicto interno en el bando de los buenos y que ponen en peligro todo el plan maestro para derrotar al mal. Sin embargo, en el bando de los villanos, no hay fisuras y todos van a una sin cuestionar a su líder (y quien lo haga, morirá).
¿Cuántas veces hemos visto esto en el cine y cuántas la hemos visto en el mundo real?
Rajoy ofreció la mano a Pedro Sánchez para que gobernaran juntos. ¿Juntos o para que él pudiera gobernar con sus planes? Desde luego Rajoy no ha cedido en nada. Y nadie le cuestiona en su partido. Sin embargo, a Pedro Sánchez le han salido enemigos dentro del suyo por oponerse al de Rajoy. Pero como la realidad supera a la ficción y es un asco, el bueno no ha podido ganar.
Pensadlo un poquito.

