lunes, enero 12, 2009

Magdalena Alvarez. Una isleña para olvidar.

Magdalena Álvarez Arza (y olé), la actual Ministra de Fomento, es una de esas isleñas que no deberían salir de esta Ciudad sin que su objetivo sea el turismo, tanto por su “incultura cívica” como por su “educación profesional”.

Ella, que nació en San Fernando en 1.952, pese a ser Doctora de Ciencias Económicas y Empresariales, tiene un currículum profesional lleno de chapuzas:

La huelga de los transportistas en 2005, que dejó vacíos los supermercados.

El año siguiente, las pistas del aeropuerto del Prat, en Barcelona, fueron invadidas por trabajadores de Iberia: más de 30.000 viajeros se quedaron en tierra y se perdieron 60.000 maletas.  

Las obras de los distintos AVE, Barcelona (con sus socavones), Valencia, Málaga, han traído consecuencias nefastas a los ciudadanos.

Su gestión del accidente aéreo de Spanair en Barajas, que costó la vida a 154 personas, fue tan impresentable que hasta un juez abrió una investigación por presuntas filtraciones.

Y lo último, que aún colea, el colapso de Barajas.

Si una persona con tal currículum sigue al frente en cargos públicos de tales envergaduras, y nadie hace nada para echarla (que es lo que se merece), puesto que ella no tiene la dignidad suficiente para dimitir y dedicarse a ser una ejecutiva de alguna empresa privada (que no creo que dudara mucho con meteduras de pata como esas), no creo que yo deba preocuparme por perder mi puesto de trabajo por razones ajenas a la crisis económica.

¿Se puede cometer más meteduras de pata en un cargo que esta mujer? Creo que Zapatero debería replantearse el tener una Ministra como esta. Y aquí es donde quiero criticar al señor Zapatero y a las mujeres feministas en general:

Cuando pusieron tantas mujeres al frente de Ministerios varios me pregunté si realmente estaban cualificadas para esos puestos o si estaban ahí por el simple de hecho de ser mujeres y con ello cubrir la apariencia de “progre” de nuestro Gobierno actual. Me parece tan discriminatorio el que no te escojan para un puesto de trabajo por ser mujer como el que te escojan para un puesto de trabajo por ser mujer. “Discriminación positiva” lo llaman. Yo creo que cualquier tipo de discriminación es negativa y lo que hay que ser es objetivo e imparcial, y escoger a las personas por sus capacidades y no por su “pichita” o “chochete”.

Y ahí está la prueba.

Sigo creyendo que un Gobierno no debe componerlo miembros de un partido concreto, sino personas realmente preparadas. Por ejemplo, la Ministra de Defensa, Doña Chacón, una jovencita que no creo que sepa nada de mandos militares, podría ser perfectamente suplida por un alto mando militar, con muchos años en el ejército a sus espaldas, que sepa de lo que habla, como pasa en la mayoría de los países.

 

En fin, que eso es lo que hay, el mando y el pan para los incompetentes y los demás a comernos los mocos con la crisis.

Por cierto, a la diputada del PP catalán, Doña Montserrat Nebrera, voy a pedirle que se meta la lengua por el culo, ya que ha soltado sin despeinarse la siguiente perla:

La diputada del PP en el Parlament Monserrat Nebrera aseguró ayer, en relación a las explicaciones efectuadapor la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, sobre las medidas para gestionar la «copiosa nevada» caída en Madrid, que ésta «tiene un acento que parece un chiste».

En la cadena Ser, Nebrera añadió que «tiene un problema esta buena mujer y es que tiene un acento que parece un chiste, tiene un problema de comunicación, que se aturulla y hace un lío».

«Yo algunas veces cuando llamo a Córdoba y oigo desde algún hotel que me contestan y no acabo de entender, porque si no estás avezado en hablar en andaluz normalmente pues te cuesta, imagínate cuando además el problema es de comunicación siendo andaluza», añadió. Además, se preguntó: «¿Por qué el señor (Manuel) Chaves se quitó de encima a esta cosa y la colocó en el Gobierno?» y concluyó: «Ella es un chiste malo»”

 

Mire usted, que no quisiera comparar acentos. Y por cierto, que usted no me entienda a mí cuando hablo no quiere decir que yo hable mal, sino que usted no sabe escuchar. Una cosa es criticar a la Ministra y otra es meterse con todos los andaluces. Impresentable.

 

1 comentario:

  1. MAGDALENA ÁLVAREZ



    Rafael del Barco Carreras



    Abril 2009. El nivel de incompetencia, la Ley de Peter, no define los ascensos en la Política. El que en las densas burocracias un excelente burócrata alcance un cargo donde se definirá como un completo desastre no nos explica los nombramientos políticos a dedo. No encaja con que el “jefe que asciende” coloca en su lugar a su entregado y pelota segundón. No es lo mismo que Chaves se empeñe en que su segundo tome su cargo y relevo en Andalucía, así en Sevilla no levantarán alfombras, le “harán la cama”, o simple sombra a su liderato, que Zapatero nombrara en su día Ministra de Fomento a Magdalena Álvarez.

    Ese nombramiento, de Consejera de Hacienda en la Junta de Andalucía a Ministra, dicen malpensados, fue un ascenso que también se describe en los manuales sobre burocracias. Un Jefe quitándose de encima a uno de sus más pizpiretos subordinados, para que no se convierta en enemigo, lo recomienda a un cargo mayor y alejado de su órbita, y que mejor que ¡ministra! Si en total, un ministro solo sirve para aparecer en la Tele enderezando entuertos, y siempre glorificando a Presidente y Partido (comiéndose los “marrones”) la locuaz Magdalena quizá se defendiera, además de caer alguna Obra Pública. Y si alcanzaba su nivel de incompetencia, que a él, su padrino, que la había heredado de otro de sus jefes, puede que Josep Borrell, le pillara lejos.
    Repito. La señora Magdalena me descubrió una de las operaciones más truculentas del trío Narcís Serra-Maragall-De la Rosa. No se trata de la peor de sus actuaciones, a mi entender fue mucho más grave cuando Jefa de Sección en el Ministerio de Hacienda, ante el inmenso merdé en la Delegación de Hacienda de Barcelona entre el delegado e inspectores amigos de su Jefe Josep Borrel (asunto por juzgar después de casi 20 años) se le ocurrió soltar a la prensa que ella lo había descubierto pero por no “estigmatizar al Partido” se calló. ¡Cuánto habrá callado! Con su locuacidad “moderse la lengua” habrá sido terrible y sangrante. Quizá su gran baza en su exitosa vida, el hablar pero callarse, donde dije digo digo diego, amagando sin dar, hasta el ascenso soñado. La filigrana dialéctica. Pero en cuanto a mí se refiere, enterarme que mientras sufría aquella Modelo acusado de lo que para mí era culpable Javier de la Rosa (a quien yo ni conocía) mis acusadores Serra y Maragall (sabedores de lo sucedido) negociaban o le obligaban, entre otras operaciones, la compra para el PSOE o anexos con letras avaladas por el Banco Garriga Nogués de toda la prensa del Movimiento en Andalucía, y que esas letras pasados los años sumaban en los impagados incobrables y pérdidas de una Caja de Ahorros andaluza (sin estar contabilizadas en lo que resultó la real quiebra del Banco), rebasó mi ya lleno vaso de pruebas con otros socialistas cobrando talones y hasta un crédito de varios cientos de millones de pesetas para el propio Consorcio de la Zona Franca de Barcelona, un mes antes de mi liberación en 1983, con el banco tocado de muerte. Ver en “Barcelona, 30 años de corrupción”.

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