Magdalena Álvarez Arza (y olé), la actual Ministra de Fomento, es una de esas isleñas que no deberían salir de esta Ciudad sin que su objetivo sea el turismo, tanto por su “incultura cívica” como por su “educación profesional”.
Ella, que nació en San Fernando en 1.952, pese a ser Doctora de Ciencias Económicas y Empresariales, tiene un currículum profesional lleno de chapuzas:
La huelga de los transportistas en 2005, que dejó vacíos los supermercados.
El año siguiente, las pistas del aeropuerto del Prat, en Barcelona, fueron invadidas por trabajadores de Iberia: más de 30.000 viajeros se quedaron en tierra y se perdieron 60.000 maletas.
Las obras de los distintos AVE, Barcelona (con sus socavones), Valencia, Málaga, han traído consecuencias nefastas a los ciudadanos.
Su gestión del accidente aéreo de Spanair en Barajas, que costó la vida a 154 personas, fue tan impresentable que hasta un juez abrió una investigación por presuntas filtraciones.
Y lo último, que aún colea, el colapso de Barajas.
Si una persona con tal currículum sigue al frente en cargos públicos de tales envergaduras, y nadie hace nada para echarla (que es lo que se merece), puesto que ella no tiene la dignidad suficiente para dimitir y dedicarse a ser una ejecutiva de alguna empresa privada (que no creo que dudara mucho con meteduras de pata como esas), no creo que yo deba preocuparme por perder mi puesto de trabajo por razones ajenas a la crisis económica.
¿Se puede cometer más meteduras de pata en un cargo que esta mujer? Creo que Zapatero debería replantearse el tener una Ministra como esta. Y aquí es donde quiero criticar al señor Zapatero y a las mujeres feministas en general:
Cuando pusieron tantas mujeres al frente de Ministerios varios me pregunté si realmente estaban cualificadas para esos puestos o si estaban ahí por el simple de hecho de ser mujeres y con ello cubrir la apariencia de “progre” de nuestro Gobierno actual. Me parece tan discriminatorio el que no te escojan para un puesto de trabajo por ser mujer como el que te escojan para un puesto de trabajo por ser mujer. “Discriminación positiva” lo llaman. Yo creo que cualquier tipo de discriminación es negativa y lo que hay que ser es objetivo e imparcial, y escoger a las personas por sus capacidades y no por su “pichita” o “chochete”.
Y ahí está la prueba.
Sigo creyendo que un Gobierno no debe componerlo miembros de un partido concreto, sino personas realmente preparadas. Por ejemplo, la Ministra de Defensa, Doña Chacón, una jovencita que no creo que sepa nada de mandos militares, podría ser perfectamente suplida por un alto mando militar, con muchos años en el ejército a sus espaldas, que sepa de lo que habla, como pasa en la mayoría de los países.
En fin, que eso es lo que hay, el mando y el pan para los incompetentes y los demás a comernos los mocos con la crisis.
Por cierto, a la diputada del PP catalán, Doña Montserrat Nebrera, voy a pedirle que se meta la lengua por el culo, ya que ha soltado sin despeinarse la siguiente perla:
La diputada del PP en el Parlament Monserrat Nebrera aseguró ayer, en relación a las explicaciones efectuadapor la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, sobre las medidas para gestionar la «copiosa nevada» caída en Madrid, que ésta «tiene un acento que parece un chiste».
En la cadena Ser, Nebrera añadió que «tiene un problema esta buena mujer y es que tiene un acento que parece un chiste, tiene un problema de comunicación, que se aturulla y hace un lío».
«Yo algunas veces cuando llamo a Córdoba y oigo desde algún hotel que me contestan y no acabo de entender, porque si no estás avezado en hablar en andaluz normalmente pues te cuesta, imagínate cuando además el problema es de comunicación siendo andaluza», añadió. Además, se preguntó: «¿Por qué el señor (Manuel) Chaves se quitó de encima a esta cosa y la colocó en el Gobierno?» y concluyó: «Ella es un chiste malo»”
Mire usted, que no quisiera comparar acentos. Y por cierto, que usted no me entienda a mí cuando hablo no quiere decir que yo hable mal, sino que usted no sabe escuchar. Una cosa es criticar a la Ministra y otra es meterse con todos los andaluces. Impresentable.